Oler a Coco Mademoiselle sin pagarle a Chanel
Crush Absolu acaba de salir y las estanterías del súper ya huelen casi igual a Coco Mademoiselle.
Chanel sacó Crush Absolu la semana pasada y The Independent ya le puso al lado un frasco de Next que cuesta lo que un almuerzo, y escribió que quien pase a tu lado no va a notar la diferencia. La novedad es la misma Coco Mademoiselle, solo que Olivier Polge cambió la naranja por lichi y pomelo, y endulzó la base de pachulí con ámbar y vainilla. Esa rosa dulce sobre pachulí es justo lo que copian todos los de abajo. Los tres primeros son los más cercanos: huélelos en orden.
El low cost copia la salida; el nicho copia el fondo. El pachulí, esa hoja terrosa que sostiene toda la Coco Mademoiselle por debajo del cítrico, en las versiones baratas se cambia por almizcle, y entonces el perfume te dura en la piel hasta el mediodía. Por eso, después de dos frascos de centro comercial vienen tres donde la rosa y el lichi son de verdad, y el precio queda justo entre Zara y Chanel.
Dónde termina el clon y empieza el nicho
La diferencia la nota la nariz, no la cartera
Crush Absolu aguanta media jornada, la Coco Mademoiselle de siempre un día entero, y la mayoría de los clones se rinde antes de comer; lo único que dura más que el propio Chanel es el almíbar de Mancera. Si lo que quieres es oler a Coco Mademoiselle por una noche, agarra Next sin pensarlo. Si quieres que te reconozcan por él, como a Gracie Abrams, la nueva cara de la línea, eso solo lo consigue el frasco de la doble C.







