Salón de la fama · 📉 Desinflados · 1988
Gasolina rebajada. Le limaron el filo y Sauvage se quedó el trono. En 1988 Sieuzac, Roger y Almairac metieron gasolina, hoja de violeta y cuero en un frasco masculino — y lo raro se vendió. Luego las normas sobre musgo y castóreo obligaron a reformular, y el filo que todos amaban se aplanó. Cuatro secuelas, de Fahrenheit 32 a Cologne, no cuajaron. Hoy manda Sauvage; Fahrenheit es «el de papá». No se desinfló el perfume, sino lo que hoy está en el estante: el Fahrenheit vintage sigue siendo la vara; el actual es su eco educado.