Salón de la fama · 📉 Desinflados · 1981
Muerte por estela. La estela que te pedían dejar en la puerta. Francis Camail apiló nardo y gardenia sobre musgo de roble en dosis de todo Rodeo Drive. Las tiras rasca-y-huele lo llevaron por América, y los restaurantes pedían no llevarlo. Avon pagó 165 millones; P&G, 150 siete años después; final: una línea en la quiebra de Revlon. El gusto no cambió: agotó a todos él solo. No lo superó la moda: se quedó con todo el aire de la sala.