Salón de la fama · 📉 Desinflados · 2008
Oro en monedas. Lo tenían todos. Por eso ya no lo lleva nadie. Raynaud, Pescheux y Girard metieron canela y pomelo en un lingote, y Europa lo compró cinco años más que a cualquier otro masculino. Luego los flankers volvieron ese dulzor metálico el olor de toda discoteca. Hoy te delata la edad al primer golpe. Justo: el jugo no cambió; cambió cuánto hay alrededor. No se desinfló el perfume, se desinfló su rareza: el lingote suena como en 2010.